Estimados participantes, colaboradores, instructores y amigos:
A través de estas líneas queremos hacer llegar nuestro más sincero y profundo agradecimiento a cada una de las personas que han participado en la celebración de la Sesión Solidaria de Chikung terremoto en Venezuela. La energía, el compromiso y el corazón que han puesto en esta iniciativa trascienden cualquier frontera física.
Todo el importe recaudado gracias a vuestras generosas aportaciones, 620€, ha sido ingresado a favor de Cruz Roja. Aportamos justificante de ingreso.
El Chikung nos enseña que el movimiento, la respiración consciente y la intención compartida tienen el poder de cultivar armonía no solo a nivel individual, sino también en el seno de la comunidad. En esta jornada, esa premisa cobró vida de una manera conmovedora.
«Cuando nos reunimos con un propósito noble y enfocado en la compasión, la energía (Chi) no solo fluye entre nosotros, sino que se transforma en ayuda real, consuelo y esperanza para quienes más lo necesitan.»
Nuestra más sincera gratitud:
- A los asistentes presenciales: Gracias por su presencia, su tiempo y por regalar su buena disposición y energía en cada postura y respiración. Su participación llenó el espacio de luz, serenidad y fraternidad.
- A quienes colaboraron a distancia (Fila Cero): A todas aquellas personas que, no pudiendo asistir físicamente, hicieron oír su solidaridad a través de sus generosas aportaciones económicas. Su apoyo demuestra que la distancia nunca es un impedimento cuando la empatía nos une.
- A Javier de Cruz: Gracias por su dedicación desinteresada, por compartir con generosidad su sabiduría en el arte del Chikung y por cuidar cada detalle logístico con tanto amor y profesionalidad.
- A la Clínica Medicina Integral Angeles Buendia: Por su ayuda para que este sesión se pudiera realizar colaborando en la organización y brindando las instalaciones para acoger esta noble causa.
Cada contribución recaudada representa un gesto transformador de fraternidad hacia el pueblo venezolano, demostrando que la solidaridad activa es una fuerza capaz de sanar y construir puentes.
Nos despedimos con la satisfacción del deber cumplido y con el deseo de aportar nuestro granito de arena.
Nos sentimos profundamente agradecidos por vuestra desinteresada aportación.




